Comunicación y proceso comunicativo

Recientemente María del Mar Fernández Motta y yo hemos publicado un artículo en la revista digital efdeportes (www.efdeportes.com) con el título Concepto de comunicación y componentes del proceso comunicativo. En este trabajo se revisa la importancia de la comunicación en todos los tiempos y el axioma de que no es posible no comunicar, nos ha llevado a revisar la evolución del concepto y de los distintos componentes del proceso comunicativo. Desde mitad del siglo XX ha cambiado la concepción general de la comunicación con la aparición de distintos modelos explicativos, de sus elementos constitutivos y con consecuencias teóricas y prácticas. No obstante, e independientemente del modelo utilizado, podemos considerar que existen unos elementos necesarios, en los que hay acuerdo entre los distintos autores, para que se dé el proceso comunicativo. Estos elementos son: la fuente, el codificador/decodificador, el mensaje, el canal y el receptor.

Una primera definición de comunicación la encontramos en la Retórica de Aristóteles quien la considera como “La búsqueda de todos los medios de persuasión que tenemos a nuestro alcance", dejando muy claramente asentado, que la meta principal de la comunicación es la persuasión, es decir, el intento que hace el orador de llevar a los demás a tener su mismo punto de vista. Este tipo de enfoque del propósito comunicativo siguió siendo popular hasta la segunda mitad del siglo XVIII, aunque el énfasis ya no se pusiera sobre los métodos de persuasión, sino en crear buenas imágenes del orador (Beltrán 1981). Podemos comprobar que la noción de influencia sigue vigente todavía en la definición de comunicación de Osgood (1961): “En el sentido más general, tenemos comunicación cuando quiera que un sistema, una fuente, influencie a otra, al destinatario, por manipulación de señales alternativas que pueden ser transferidas por el canal que los conecta.”

    En el siglo XIX la moderna sociedad industrial que va surgiendo presta poca atención a la comunicación pues pone más énfasis en ese nuevo elemento dinámico y transformador que es la industria. Pero, poco a poco, se va haciendo más evidente que el trabajo es, sobre todo, una actividad comunicativa. Es a comienzos del siglo XX, en el periodo entre la Primera y Segunda Guerra Mundial, cuando se utilizan los medios de comunicación de masas como instrumentos de manipulación masiva. En este clima intelectual, político y social, se piensa en los medios de comunicación como un “nuevo tipo de fuerza unitaria en una sociedad amorfa y con escasez de relaciones interpersonales” (Katz y Lazarsfeld, 1979). Bajo estos presupuestos se formularon muchos modelos de comunicación en el intento de comprenderla, racionalizarla y explicarla.

    Por otra parte puede observarse que históricamente, a nivel semántico, los términos “comunicación” y “comunicar” sufren sensibles modificaciones pasando progresivamente de significar “compartir” a centrarse en el significado de “transmitir” (Wolf 1997).

    El origen de los modelos Cibernéticos y de la Teoría de la Información puede situarse en 1927, cuando Lasswell publicó Propaganda Technique in the World War, en el que hacía un análisis de la propaganda norteamericana, francesa, inglesa y alemana. En 1948, influenciado por la teoría de la psicología clásica del estímulo-respuesta formula su modelo descriptivo, como lo conocemos hoy, añadiendo al esquema de comunicación propuesto por Aristóteles de: “quién, qué, a quién”, el “cómo” y el “para qué” y propone, para describir un acto de comunicación, dar respuesta a las preguntas siguientes 

Para seguir leyendo os invito a visitar:
http://www.efdeportes.com/efd178/componentes-del-proceso-comunicativo.htm

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