Cuentos de la Ciencia: (4) de cómo la Psicología colaboró en el Premio Nobel de Santiago Ramón y Cajal



Retrato del Dr. Simarro, 1897, por Sorolla
La primera Cátedra de Psicología en España de Psicología Experimental en la Universidad Central fue desempeñada por el Dr. Luis Simarro Lacabra entre 1902-1921. Por ello es considerado el Padre Fundador de la Psicología para los psicólogos.
Luis Simarro Lacabra  fue hijo del pintor valenciano Ramón Simarro Oltra, nació en Italia porque su padre estaba pensionado en su capital. Quedó huérfano a los tres años, tras morir su padre por tuberculosis pulmonar y suicidarse por ello su madre poco después. Luis quedó al cargo de un tío materno.

Tras estudiar en el Instituto Provincial de Segunda Enseñanza de Valencia (donde empezó a influir en él el catedrático y liberal-progresista Vicente Boix Ricarte) y obtener el título de bachiller en 1867, comenzó a dar clases de historia natural en el Colegio de San Rafael, al tiempo que iniciaba sus estudios de medicina en la Universidad de Valencia en 1868. Del Colegio fue expulsado por leer y, quizá, difundir a Charles Darwin entre los alumnos. Terminó la carrera en Madrid en el año 1873, adonde se había visto obligado a trasladarse a causa de sus ideas liberales.
Además de doctorarse en 1875 (especializándose en Neuropsiquiatría, aunque también se interesó en Neurohistoria y Psicología experimental), mantuvo durante esos años contactos con Pedro González de Velasco y Aureliano Maestre de San Juan, y dio clases de divulgación científica y fisiología del sistema nervioso en la recién creada Institución Libre de Enseñanza y en la Escuela Libre de Medicina y Cirugía, siendo redactor de la revista El Anfiteatro Anatómico Español, editada por dicha institución. Trabajó en el Museo Antropológico y, tras conseguir plaza en el Hospital de la Princesa, al año siguiente obtuvo la plaza de Director del manicomio de Santa Isabel de Leganés (Madrid).
Por desavenencia con las autoridades eclesiásticas, fue obligado a dimitir en 1879.
En 1880 emigra a París volviendo más tarde a Madrid, donde dispone un laboratorio privado. En dicho laboratorio Simarro enseña el método de Golgi a Santiago Ramón y Cajal que será, a la postre, la técnica a través de la cual le concederán el Premio Nobel (Fuente wikipedia).
Investigación, óleo de Sorolla en cuyo centro aparece el doctor Simarro (1897).

En 1887 Cajal viaja a Madrid como miembro de un tribunal de oposiciones y visita al neurólogo Luis Simarro, quien le enseñó unas muestras de médula de mono teñidas con el método de Golgi. Cajal quedó impresionado con la nueva técnica, porque sabía de lo inadecuado de los métodos ordinarios de tinción para estudiar el sistema nervioso. El método que había utilizado hasta la fecha sólo le permitía visualizar el pericario de las células nerviosas, dejando la compleja trama de la fibras nerviosas en tierra de nadie. Su asombro vino al comprobar que en las preparaciones procesadas con el método de Golgi, las células nerviosas aparecían teñidas incluso en sus más finas ramas, mostrándose con una extraordinaria claridad.

He aquí como se refirió a este hecho Ramón y Cajal en su autobiografía en 1917:
"Debo a L. Simarro el afamado psiquiatra y neurologo de Valencia, el inolvidable favor de haberme mostrado las primeras buenas preparaciones efectuadas con el proceder del cromato de plata, y de haber llamado mi atención sobre la excepcional importancia del libro del sabio italiano, consagrado a la inquisición de la íntima estructura de la sustancia gris [Camillo Golgi, Sulla fina Anatomia degli organici centrali del sistema nervoso, Mial, 1885]
Allá por el año 1887 fui nombrado juez de oposiones a cátedras de Anatomía descriptiva. Deseoso de aprovechas mi estancia en Madrid para informarme de las novedades científicas, púseme en comunicación con cuantos en la Corte cultivaban los estudios micrográficos (...)
Fue precisamente en casa del doctor Simarro... donde por primer vez tuve ocasión de admirar excelentes preparaciones del método Weigert-Pal, y singualrmente, según dejó apuntado, aquellos cortes famosos del cerebro, impregnados mediante el proceder argéntico del sabio de París"
 


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